Nunca viste estos retratos de Bowie y Ziggy Stardust, pero ahora podrás tener este ejemplar de colección
Por: Eduardo Cornejo
Es quizás el gran legado musical del siglo veinte, irónicamente, el visual: el testamento de nuestro tiempo estéticamente-obsesivo, pasando de las portadas de discos, a los videos musicales en YouTube, dejando en claro que hoy en día, la estética precede el sonido. Quienes han dado forma a esta afirmación, han sido muchos, pero el más grande, el santo grial musical, el reptiliano más apuesto, y la mayor estrella sobre la tierra, son los títulos que podríamos dar a una de las figuras más representativas del siglo pasado, la cual, envuelta en misticismo, nos conquistó con The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, una de las obras maestras más significativas de la cultura pop. Hablamos de David Bowie.
Junio de 1972, el momento cúspide de Bowie, cuando la década a la que muchos le llamamos el ‘Nuevo Renacimiento’ daría un gran giro, insignia forjada por un sinfín de personajes que traerían al mundo una gran bocanada de aire fresco, no sólo para la historia musical, sino para una larga lista de situaciones culturales y sociales. Nombres como Andy Warhol, Grace Jones, Divine y Mick Jagger pertenecen a este movimiento, cuyas carreras y logros, dieron forma a nueva era. Sin embargo no existe otra entidad que represente mejor el periodo, que David Bowie, el ‘humano’ que trajo consigo una nueva visión, y que modificó los paradigmas sociales, estéticos y culturales más arraigados a la sociedad, gracias a su creación más imponente y representativa de su carrera: Ziggy Stardust.
Para muchos, Ziggy no es más que un personaje trabajado por la compañía detrás de Bowie, sin embargo, para nosotros, Ziggy Stardust va más allá de un nombre común (hoy en día), un par de botas glam y el maquillaje en su cara: Ziggy Stardust es un estado mental. ¿La prueba? Un año antes del lanzamiento del enigmático álbum que lo llevaría al mejor momento de su carrera, David Bowie ya se encontraba cambiando las reglas estéticas con un par de sombras azules y un traje a juego, interpretando una de las canciones mas significativas de su carrera, Life On Mars, y que muchos años después, Jessica Lange interpretaría en AHS, refrescando la mente de algunos, y educando las vidas de otros. De esta manera, el hombre de plata conquistaría los corazones insaciables de algunos, y cambiaría la percepción acerca de la moda para otros.
Bowie, es uno de esos personajes a los cuales debemos de estar agradecidos, ya que han abierto la puerta hacia un futuro más experimental -indumentaria-mente hablando-, para todos los hombres, y para todas aquellas chicas que no tienen miedo de interpretar su lado masculino. Basta sólo mirar la moda hoy en día, plagada de esta silueta, creada por Yves Saint Laurent en 1966, pero llevada a la fama por el Sr. Jones. Éste, es el legado más grande de David Bowie, quien acompañado de los grandes diseñadores del siglo pasado e inspirado por la ciencia ficción, el teatro japonés kabuki, las dragqueens que acudían a la Factory de Andy Warhol y uno de los personajes más perversos en la historia del cine Alex DeLarge. Bowie escribió una página de gran importancia para la moda, dándole una fuerza grande a la ambigüedad, una característica bastante común de nuestros tiempos.
Después de una magnánima retrospectiva nombrada “DAVID BOWIE IS“, el inicio de Ziggy ha sido compilado y retratado en el nuevo libro editado por TASCHEN, THE RISE OF DAVID BOWIE (1972-1973), en donde este legado es materializado por las fotografías de uno de los amigos más cercanos de Bowie, Mick Rock, cuyo papel como su fotógrafo oficial en la época de Ziggy Stardust, tomó gran relevancia. Después de 43 años de mantener gran parte de este trabajo en el anonimato y bajo llave, es presentado en una edición especial limitada a 1,772 copias, todas firmadas por el mismo David Bowie y Mick Rock, donde se pueden observar a un personaje carismático, y a la vez con mucha presencia, pero sobretodo, como el gran iconoclasta que es.
La pieza de colección que saldrá a la luz en septiembre, también estará disponible en dos ediciones de arte de 100 ejemplares, con una lámina firmada por Mick Rock.